lunes, 12 de diciembre de 2011

Procedimientos de intervención desde el apoyo conductual positivo

Durante esta pasada semana, un poco extraña, y después de las actividades realizadas desde el centro con motivo del día de la discapacidad, he intentado aprovechar el tiempo al máximo para analizar los procedimientos de intervención desde el apoyo conductual positivo que se deben emplear en la atención de las conductas desafiantes ya que la entrevista familiar, que también estaba prevista, no ha podido realizarse de nuevo. Así las estrategias a las que hemos hecho referencia han sido: estrategias para realizar antes de la conducta (estrategias contextuales), durante la conducta (estrategias de enseñanza de nuevas habilidades), después de la conducta (estrategias para las consecuencias) y estrategias cuando aparece la conducta, contextuándolas en el caso de Isabel, en el caso de que fueran ciertas las hipótesis que barajamos.

En principio la atención directa e individual que estaba llevando con esta usuaria, no la voy a poder concluir, por lo menos desde mi práctica, ya que sin duda, desde el centro se seguirá trabajando en ellas.

En realidad, se deberían llevar a cabo actuaciones en función del análisis del registro de las conductas que estamos llevando a cabo, analizando su funcionalidad y sus consecuencias, y proponiendo otros parámetros de actuación, desde las diferentes perspectivas establecidas anteriormente, que hagan éstas conductas ineficaces, consiguiendo así que realice aquellas que consideramos socialmente adecuadas. El problema es que se necesita más tiempo del que dispongo en estas prácticas, para seguir registrando sus actuaciones y analizando la información obtenida, por lo que finalmente no podré concluir mi intervención en este sentido, pero sí contribuir al conocimiento de la intervención general de las conductas desafiantes que puedan aparecer en los usuarios que utilizan este servicio.

Hasta ahora, los datos de los que disponemos, nos permiten sacar conclusiones poco precisas. En primer lugar porque se lleva poco tiempo registrando su conducta y después, porque, con la información que tenemos de momento, tampoco obtenemos conclusiones definitivas.

En principio, las hipótesis son que estas conductas son consecuencia de llamadas de atención de la persona encargada del taller o de la actividad que se esté desarrollando cuando precisa atención y no la recibe y también del hecho que quiere mantener interacción con los compañeros, y el golpearles es la manera de iniciar esa interacción. Por lo tanto, se debería abordar esta situación a través de estrategias que supongan la enseñanza de nuevas habilidades que sustituyan a estas conductas que creemos que son la causa de sus actuaciones. Consideramos que lo problemático no es el propósito que Isabel pretende conseguir, llamar la atención de la persona responsable e interactuar con sus compañeros, sino el medio que utiliza para lograr este propósito, golpearse ella misma y molestar a los demás, por lo tanto sería necesario enseñarle habilidades alternativas que le permitan sustituir estas conductas problemáticas por otras más adecuadas y que cumplan la misma función.



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