Durante esta semana, la actividad ha sido un poco rutinaria, ya que hemos proseguido, durante el lunes y miércoles, con las actividades programadas en la fase 2, el análisis de los informes más relevantes y el análisis todos los factores que pudieran influir, puesto que, aunque íbamos a dejarnos atrás algunos de ellos que no estimábamos que fuera necesario, hemos decidido mirarlos todos.
Durante la última sesión de la semana, sí que hemos extraído algunas conclusiones, puesto que decidimos, visto ya todos los informes y analizando diferentes variables, analizar el comportamiento de Isabel durante toda la semana así como las dificultades que hubieran encontrado en el registro de las conductas con los instrumentos que hemos seleccionado Todos coincidieron en que había estado más tranquila, no obstante, seguía molestando a sus compañeros en momentos puntuales y se había golpeado la cabeza en muy pocas ocasiones.
Decidimos dedicar la jornada a analizar y hacer una puesta en común sobre algunos de los factores que pudieran estar provocando estas conductas formulando algunas hipótesis sobre lo que cada uno pensaba que originaba estas reacciones y si había algunas condiciones ambientales que pudieran estar influyendo: mucho ruido, excesivo calor, demasiados alumnos, distribución del espacio….
De entre todas suposiciones que se hicieron, la mayoría iban encaminadas a conductas como llamadas de atención y por desmotivación, pues hay algunos de los talleres que no le gustan nada, sobre todo el taller de horticultura y en la realización del periódico. En cambio en otros talleres o actividades apenas se registraban están conductas como la terapia que se realiza con los perros. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que ya no sólo Isabel, si no también algunos de los otros usuarios también presentaban algunas conductas molestando a los compañeros e interrumpiendo las actividades, por lo que pudiera ser que algunas actividades no resultaran motivantes y provocaran estas reacciones.
Ya, anteriormente, se había barajado la posibilidad de modificar la distribución de usuarios por las actividades, de manera que cada uno asistiera a aquellas hacia las que estaba más motivado, ampliando el horario para éstas y reduciendo los cambios de actividad que se hacían hasta ahora, ya que el hecho de cambiar tanto de actividades alteraba, según pensaban, las conductas. Mi tutora decidió estudiar más en profundidad esta posibilidad para la semana siguiente por si se podían modificar algunos aspectos. Se pidió que analizaran las motivaciones de cada usuario por las distintas actividades, para facilitar, en caso necesario, la distribución de grupos y actividades.
La verdad es que el trabajar en un centro pequeño supone la posibilidad de modificar algunos aspectos de la programación sin muchos contratiempos con la ventaja de poder atender rápidamente estas modificaciones.
Por último decidimos, mi tutora y yo, citar a la familia de Isabel, para la siguiente semana, para conocer cómo se estaba desarrollando su comportamiento en casa actualmente, ya que desde septiembre, según los padres, estaba "más revuelta", tanto durante el día como durante la noche.
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